You are currently viewing Guía definitiva para disfrutar de un pícnic perfecto

Por Joanna Wurmann

El pícnic, para mí, es una de las mejores maneras de disfrutar del aire libre, ya sea en climas cálidos o frescos. Aquí te presento una guía para que prepares la mejor comida al exterior y disfrutes de una experiencia inolvidable:

Planificar un pícnic es más que simplemente llevar comida al exterior. Lograr que éste salga perfecto es resultado de varios factores: el entorno, el clima, evidentemente, y la facilidad de servicio y montaje. Aunque cocinar brochetas de pollo marinado o tapas de champiñones al carbón es una opción, montar y cocinar paninis en el lugar puede ser un desafío.

Sin embargo, estamos en la era dorada de los pícnics. A diferencia de las décadas de los setenta y ochenta, donde un paquete de salchichas y unos panes de supermercado bastaban, hoy en día nos hemos sofisticado tanto en la creatividad culinaria como en los utensilios de servicio, gracias en gran parte a plataformas como Pinterest, que han elevado nuestro nivel en este último aspecto.

Aquí tienes diez consejos prácticos para pícnics perfectos:

1. Opta por el esmalte: Los platos de esmalte son ligeros, fáciles de transportar y prácticos. Puedes cargarlos con ensalada de frijoles y no se ablandarán ni colapsarán. Además, son más estéticos que los de plástico y mucho mejores para el medio ambiente que los platos desechables.

2. Lleva algo para hacer: Incluso la conversación más interesante puede decaer después de un rato. Adelántate ante el posible aburrimiento, llevando actividades: juegos de mesa, equipos para construir castillos de arena y libros para colorear, para adultos o no.

3. Elige alimentos fáciles de tomar: Comidas con “mangos”, como muslos de pollo, frutas en brochetas y mazorcas de maíz, son ideales para pícnics. Cuanto menos necesites usar tenedores, cucharas y cuchillos, mejor.

4. Ten un plan contra los insectos: Incluso el pícnic más urbano puede ser invadido por insectos. Ten un plan para evitar pasar un mal rato: eso puede significar empacar y/o servir alimentos y bebidas en contenedores con tapas, usar cubiertas de malla y llevar plástico adherente. Las gorras de ducha pueden ser útiles tanto para cubrir platos como para mantenerlos frescos.

5. No escatimes en ensaladas: Todos disfrutamos de algo crujiente y asado a la parrilla, pero el espíritu de la mayoría de los pícnics es lo natural, lo que significa que las mezclas de vegetales siempre son bien recibidas. Prepara y lleva tantas como creas que consumirás: ensaladas verdes y de granos, pero no olvides el coctel de frutas, combinaciones picadas, de maíz o de papa. Un surtido completo de estas preparaciones es fresco, colorido, ligero y versátil. Lleva los aderezos en frascos pequeños y agrégalos al llegar.

6. Viaja ligero: Claro, las mesas plegables y las sillas de campaña se ven geniales en las películas, pero esos eran escenarios de millonarios o generales romanos, con un ejército de sirvientes para cargar y montar todo. Mantén tu equipo de pícnic lo más simple posible. Cuando encuentres el lugar perfecto, todo lo que necesitarás es una manta y tu festín portátil.

7. Invierte en una buena nevera: Una nevera de poliestireno puede ser una opción cuando estás en la universidad, pero seamos sinceros: nadie quiere llevar un contenedor frágil y difícil de manejar lleno de hielo y botellas de bebida a la playa. Invierte un poco más en una buena nevera; la usarás año tras año.

8. Empaca más toallitas húmedas y bolsas de basura de lo que crees que necesitarás: Son fáciles de llevar de vuelta a casa y, cuando las necesitas… las necesitas.

9. Lleva pesos para mantas y otros elementos para evitar problemas causados por el viento: Pocas cosas son tan molestas como preparar el alimento perfecto al aire libre, solo para que el clima conspire para dispersar todo. Ten en mente pesos y amarres: rocas cercanas con las que puedes pesar mantas, estacas, simples sujetadores de servilletas. La naturaleza puede ser cruel.

10. Ni se te ocurra llevar algo desordenado: Estás en el bosque o en una mesa de pícnic en un parque de la ciudad. Aunque puedas correr a un baño público para lavar la cara de tu hijo de 8 años de salsa BBQ o glaseado de pastel, no querrás tener que jugar a limpiar. Piensa en alimentos para pícnic no desordenados: sándwiches, frittatas, pollo frito al horno. Aun así, refiérete al punto #8 y empaca suficientes servilletas.

Espero que estos consejos te ayuden a planificar y disfrutar de un pícnic memorable, rodeado de naturaleza y buena compañía. ¡Buen provecho y feliz pícnic!

Joanna Wurmann, Corresponsal Miami y Editora, Mujer y Punto.
Para más de Miami sígueme en @miamibyjoey

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