You are currently viewing Neurofeedback, el entrenamiento que tu cerebro necesita para el bienestar mental

El de la salud mental, como sucede en otros ámbitos relacionados con el cuerpo y la mente, es un terreno en el que se está abogando constantemente por la innovación. Los profesionales buscan nuevos caminos, nuevas terapias que permitan tratar a las personas con más eficacia y ayudar a encontrarse mejor a quien lo necesite.

La psicoterapia es uno de los pilares fundamentales dentro de este ámbito, es el núcleo de la actividad de los profesionales de la salud mental, pero también es una base que se puede complementar con otras técnicas que van ganando terreno. Una de las que más fuerza está ganando es, sin duda, el neurofeedback, una herramienta psicoterapéutica con cada vez más adeptos.

¿Qué es el neurofeedback exactamente?

El neurofeedback, al que también se le puede conocer como biofeedback cerebral, es una técnica que entrena el cerebro de las personas a través de la retroalimentación biológica. De este modo, se consigue un cambio en la actividad neuronal de la persona.

Para ello, se recurre al uso de electroencefalogramas que permiten monitorizar la actividad cerebral del paciente en tiempo real mientras este recibe información (auditiva y/o visual) sobre sus propios patrones cerebrales.

Es un método que se está solidificando bastante en los últimos años, ya que su objetivo principal es el de entrenar al cerebro para que siga unos patrones de actividad más saludables. Dado que el paciente puede ver cómo actúa su cerebro en tiempo real, puede aprender a identificar su propia actividad cerebral, vinculando el feedback positivo o recompensas con los patrones que se deben seguir y el negativo con los que no debe seguir.

¿Qué aplicaciones puede tener el neurofeedback?

Tal y como explica el equipo de expertos de psicologoeduardoschilling.cl, la eficacia del neurofeedback se ha demostrado ya en una amplia gama de trastornos psicológicos. Son ya numerosos los pacientes tratados con éxito gracias al neurofeedback en los siguientes casos:

  • Ansiedad – Este complemento a la psicoterapia ha dado muy buenos resultados a la hora de reducir los niveles de estrés y ansiedad en los pacientes.
  • Depresión – Numerosos casos han conseguido mejorar su estado de ánimo, autoestima e incluso motivación gracias al análisis de patrones cerebrales.
  • Epilepsia – Detectando la actividad cerebral previa a los episodios epilépticos, se ha conseguido reducir la frecuencia y seriedad de las convulsiones en varios pacientes.
  • Trastornos del sueño – También se ha conseguido combatir el insomnio en numerosos casos, así como una mayor regulación de los patrones de sueño.
  • Trastornos del Espectro Autista (TEA) – Uno de los terrenos donde se han conseguido más avances, con una notable mejora en las habilidades de comunicación, la interacción social y el comportamiento en general.
  • Trastornos de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) – Mejora de la atención, el enfoque en una actividad y el control inhibitorio en personas que padecen de TDAH.

Estas son algunas de las principales aplicaciones que tiene esta metodología, pero lo cierto es que es un campo repleto de posibilidades. Hay numerosos equipos repartidos por todo el mundo que están estudiando cómo mejorar el neurofeedback y, al mismo tiempo, explorando nuevos terrenos en los que aplicarlo para mejorar la salud de las personas.

Un complemento de la Psicoterapia Tradicional en auge

Aunque su uso se está extendiendo y cada vez hay más casos de éxito aplicando neurofeedback, lo cierto es que no se puede tratar como una terapia independiente. Esta metodología consigue su máxima eficacia si se plantea como un complemento para la psicoterapia tradicional. Los especialistas no eligen entre una u otra, deben combinarlas para ofrecer un mejor tratamiento a sus pacientes.

Combinando ambas técnicas se pueden conseguir grandes resultados que ayudan enormemente en la mejora de la salud mental de las personas. De hecho, esta combinación es algo que sigue evolucionando. Y es que el neurofeedback no es una metodología solidificada e inamovible. Los investigadores siguen ahondando en ella para buscar nuevos caminos y posibles aplicaciones, llegando a usarla para tratar casos de migrañas, dolores crónicos e incluso adicciones en personas. Algo posible principalmente gracias al avance de la tecnología y los estudios que permiten comprender mejor el funcionamiento de la actividad cerebral.

Poco a poco, el neurofeedback va ganando terreno dentro y fuera de la salud mental. Se ha convertido ya en una herramienta imprescindible para muchos profesionales del mundo de la salud y, tal y como acabamos de ver, sus posibilidades son mucho más grandes de lo que parece a simple vista.

Ha llegado no solo para quedarse, sino para mejorar y ampliarse de mano del resto de campos de la salud mental. Algunos especialistas en psicología apuestan cada vez más por esta solución como complemento a las psicoterapias de siempre, y están consiguiendo resultados de lo más prometedores. Poco a poco, las personas tenemos más herramientas a nuestra disposición para sentirnos mejor gracias a todos estos avances.