You are currently viewing ¿Qué te está diciendo tu envidia económica?

Imagina que abres tus redes sociales y ves que tus amigas están de vacaciones en destinos exóticos o comprando lujosos artículos. De repente, sientes que no estás a la altura, sin importar cuánto dinero tienes en el banco. No puedes evitar notar quién tiene qué y reaccionar ante eso. Al fin y al cabo, eres un ser humano viviendo en una era donde la riqueza y el exceso son celebrados frecuentemente. Una encuesta de NerdWallet a más de 2,000 estadounidenses encontró que tres de cada cinco personas han experimentado envidia económica, lo que puede llevar a gastar de más y afectar negativamente tu salud mental, provocando sentimientos de hostilidad y resentimiento hacia alguien que tiene lo que ellos desean. En lugar de eso, considera cómo darle la vuelta a esos sentimientos de “¿por qué no tengo eso?”.

Tu estrategia:

Reenfocarte, reenfocarte, reenfocarte. Cuando lidies con la envidia financiera, piense en “autoestima vs. valor neto”. Sal de la espiral de comparación identificando lo que realmente te importa, como las amistades significativas, el trabajo gratificante o la formación de tu familia.

Recuerda, tú no tienes todos los datos. Esa casa con piscina se ve increíble, pero no sabes cómo alguien la compró o qué sacrificios implicó. Tal vez tiene una hipoteca enorme o un trabajo bien remunerado, pero estresante que odia. La vida real es a menudo mucho más complicada de lo que parece en las fotos, incluso para los millonarios.

Explora tus emociones. Si sientes envidia por la promoción de una amiga o molesta porque ella puede comprar una casa mientras tú apenas puedes pagar el alquiler, indague en el porqué. Por ejemplo, la envidia por una promoción puede ser una señal de que es hora de mejorar tu búsqueda de empleo o considerar un cambio de industria.

Sé honesta. Si te pones celosa cuando su amiga bien remunerada constantemente te invita a cenas caras, díselo. Tal vez simplemente no esté al tanto de tu realidad financiera.

Al final del día, la envidia económica puede ser una oportunidad para reflexionar sobre tus propias prioridades y metas. Al reenfocar tus pensamientos y ser honesta contigo misma y con los demás, puedes transformar esos sentimientos negativos en motivación para alcanzar lo que realmente valoras en la vida.