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Por Joanna Wurmann

No sé si a ustedes les pasa, pero a veces mi poder de manifestación es un poco peculiar. El otro día, mientras caminaba con mi mejor amigo, le comenté que desde que llegué de Chile no había probado muchos restaurantes chinos en Miami. ¿Y qué creen? A los pocos días recibí una invitación a Salty Flame. Sí, ya sé que el nombre no suena muy oriental, pero les prometo que este ofrece un interesante y muy sabroso menú asiático.

Pero comencemos por el principio. Ubicado en Brickell Avenue, donde antes se encontraba un famoso restaurante argentino, Salty Flame abrió sus puertas hace no más de dos meses. A pesar de que se promocionan como un bar de carnes, su menú combina el arte de los cortes de primera calidad con las sabrosas especias y las exquisitas técnicas de la cocina asiática, invitándote a experimentar una fusión entre el legado tradicional y la vanguardia culinaria, manteniendo siempre una calidad (excelencia) excepcional

En este restaurante, el menú es una oda a la carne de primera calidad, con bistecs como Filet Mignon, Rib Eye y Prime Cowboy Ribeye para compartir, acompañados de guarniciones únicas como Stir-Fried Milk Bok Choy y Kimchi Truffle Fries. Además, gracias a las influencias asiáticas, se ofrecen platos que van desde el pollo frito coreano hasta la lubina al vapor en caldo shaoxing, junto con delicias como el rollito de salmón y aguacate con salsa de anguila trufada, creando así una experiencia gastronómica que deleita todos los sentidos.

La decoración del restaurante también es una interesante mezcla de diseño oriental con toques de modernidad. En el centro, una inmensa barra domina el espacio, estimulando tu creatividad con un texto que gira alrededor de las botellas y vasos de cristal que suenan al son de los brindis de los felices asistentes. El resto del lugar está adornado con terciopelos verdes y rojos, y faroles ámbares, con algunos detalles orientales para recordarte que en este lugar la gastronomía de Asia es la reina.

Comenzamos la experiencia con el ‘Korean Fried Chicken’, cuyo exterior crujiente y el glaseado de gochujang dulce lo convertían en un bocado irresistible con un frescor y textura que no me esperaba. ¡Sin ser grasoso! Seguí con el ‘Sashimi Platter’, una selección exquisita de pescados, cuyos cortes eran del grosor perfecto y su frescura era evidente con una suavidad. En cuanto a sushi, tuvimos la posibilidad de probar uno muy original como el ‘Spicy Tuna Pocket’, con una forma triangular que parecía un sándwich; nos deleitamos con esta mezcla de atún picante, aguacate y tobiko rojo, todo envuelto en papel de soya, cerrando con broche de oro esta primera fase de la comida.

Y finalmente, llegó mi tan deseado plato chino: el ‘Sweet and Sour Chicken’, con su equilibrado sabor agridulce, pollo crujiente y la frescura de los pimientos y la piña, me permitieron satisfacer mi antojo de la mejor forma que me podía imaginar.  Y como este es un steakhouse, era obvio que debíamos probar alguna carne. Esa noche fue el ‘Ribeye’, preparado a la perfección justo en el punto que me gusta, en el Josper a carbón, mostrando un marmoleado perfecto y una suavidad que casi se deshacía en la boca, confirmando la calidad de la carne que define a Salty Flame.

Por su parte, las ‘Kimchi Truffle Fries’ que probé esa noche merecen una mención especial por su excepcional sabor y originalidad. La combinación de sabores entre la trufa y el kimchi crea un platillo con un toque ácido que me encantó. Sin duda, toda la comida estuvo excepcional, pero estas papas fritas son, sin duda, mis nominadas a MPF (Mi Plato Favorito) de la noche.

Para finalizar, me dejé seducir por dos postres excepcionales. Los que en realidad compartimos ¡muy equitativamente! Primero, una torta de chocolate, tan deliciosa que no pude resistirme a comerla entera yo misma. Su textura rica y el intenso sabor a cacao hicieron de este postre una verdadera indulgencia. Y luego, un Bread Pudding que mi amiga se enamoró resultó ser igualmente espectacular. Suavemente texturizado y dulcemente equilibrado, fue devorado rápidamente, demostrando ser otro triunfo de la cocina de Salty Flame.

Joanna Wurmann, Corresponsal Miami y Editora Mujer y Punto.
Para más de Miami sígueme en @miamibyjoey

Salty Flame ,  1414 Brickell Avenue, Miami,  www.saltyflamerestaurant.com
Puedes hacer tus reservas a través de OpenTable.

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