Destacados / Lo más reciente! / Reviews /
Martes, 23 Agosto 2016

Ni la personalidad ni el físico: Científicos descubren qué nos atrae de los otros

Etiquetas: ,

Siempre hemos pensado que lo que nos atrae de los demás es el físico o la personalidad de la persona, pero recientemente unos investigadores alemanes llegaron a una importante conclusión: no es ni lo uno ni lo otro, sino que es la capacidad que tenemos de comprender las intenciones del otro.

Un estudio publicado en la revista PNAS, unos expertos de la Universidad de Lübeck explicaron que no es ni la apariencia ni la personalidad, ni la simpatía del otro lo que nos hace sentirnos fuertemente atraídos. Uno de ellos es la autora del estudio Silke Anders, quien explicó que: “Ser capaz de comprender las intenciones y emociones de otra persona es esencial para una interacción social exitosa”. Por eso el siemplre hecho de traducir y entender lo que el otro siente, nos entrega satisfacción.

70136d3afa703ba50a76238ababf6922

Imagen: Pinterest.

Anders dijo que: “Para llegar al éxito común, las personas deben entender y continuamente actualizar las informaciones sobre las intenciones y emociones de sus parejas, anticiparse al comportamiento de los otros y adaptar su propio comportamiento en consecuencia”.

Por eso los investigadores reunieron a 90 personas a las cuales les pidieron ver videos de mujeres expresando miedo o tristeza, y luego de ver los clips. Después de eso debieron descifrar qué sentía cada mujer. Los expertos determinaron que mientras más certera era la interpretación, más atraídos se sentían por esa persona y además descubrieron que así se activaba el área de recompensa del cerebro.

Anders dijo en la revista Time que: “Creo que lo que hace que nuestros hallazgos sean realmente emocionantes es el hecho de que la comprensión y la atracción personal parecen depender tanto del cerebro del remitente como del cerebro del perceptor, y de lo bien que coinciden entre ellos” .

Terminó por decir que: “Si las señales emocionales enviados por un emisor, por ejemplo una expresión facial de miedo o tristeza, pueden ser procesados de manera eficiente por el cerebro del receptor, entonces su sistema de recompensas se disparará y se sentirán atraídos por el remitente”.

Por: Catalina Grez M.

Imagen: Pinterest.

Leer articulo completo

Comentarios

Lo que podría gustarte